Rutas de la sabiduría comunitaria y concejil.
Caminos del buen gobierno y de la buena vecindad
CANDELARIO (Salamanca)
Las regaderas. El pago del pueblo
40.3645705, -5.7395398




Los regantes de Candelario nos describen el Pago del pueblo, uno de los 5 en los que se distribuye el municipio. La regadera principal es un elemento clave en la organización del agua y la vida agrícola del casco histórico y sus cercanías. De esta acequia principal parten distintos ramales que abastecen huertas, praderas y zonas como las eras o el parque, regulando el riego de forma controlada antes de devolver el agua al río cuando no se utilizaba.
El uso del agua estaba cuidadosamente organizado mediante normas tradicionales. Existían los llamados “padrones”, que distribuían el riego por zonas y días concretos, garantizando que cada vecino recibiera su turno. Este sistema seguía un orden preciso, regando de abajo hacia arriba, y estaba supervisado por los “aguadores”, encargados de gestionar el reparto y evitar conflictos. Cada pago contaba con responsables o presidentes que velaban por el cumplimiento de las normas y resolvían posibles disputas.
Más allá del riego, la regadera tenía múltiples usos en la vida cotidiana: servía para limpiar el pueblo, para tareas domésticas cuando no había agua corriente y para actividades como la matanza. También existían lavaderos y pilas distribuidos por barrios, fundamentales especialmente en invierno.
El mantenimiento de la red era una tarea comunitaria, organizada mediante juntas y trabajos colectivos para limpiar y conservar las regaderas. Todo el sistema reflejaba una gestión comunal muy estructurada, basada en la colaboración vecinal y en un profundo conocimiento del entorno, que permitió aprovechar el agua de forma equitativa y sostenible durante generaciones.
Candelario
Monleón
Robles de Laciana
Sosas de Laciana
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